Cuando la música se convierte en una experiencia para sentir

Integrantes del Trío Luz y Vida posan durante el Concierto a Ciegas realizado en el Centro Cultural del INCI; una de las integrantes sostiene un violín.
Edición Número 467

Bogotá D. C. El pasado 18 de septiembre, el Centro Cultural del Instituto Nacional para Ciegos - INCI abrió sus puertas a una experiencia donde la música fue mucho más que una sucesión de melodías. El Concierto a Ciegas invitó a los asistentes a descubrir nuevas formas de percibir el arte, convirtiendo el oído, el olfato y el gusto en protagonistas de una jornada diseñada para estimular los sentidos y generar una conexión diferente con la cultura.

La actividad reunió a personas ciegas, con baja visión y público en general alrededor de una propuesta que trascendió el formato tradicional de concierto. Cada momento fue pensado para construir una experiencia integral, donde los sonidos, los aromas y los sabores se complementaron para acompañar el recorrido musical y enriquecer la manera en que los asistentes se relacionaron con el entorno.

La presentación estuvo a cargo del Trío Luz y Vida, agrupación conformada por Angélica María Pico Castillo, Juan Pablo Muñoz Melo y Karen Méndez, quienes guiaron a los asistentes por un viaje sonoro inspirado en la música colombiana y en composiciones propias que conectaron al público con diferentes paisajes, recuerdos y emociones.
Más allá de la música, la experiencia contó con una voz guía que acompañó a los asistentes durante todo el recorrido. A través de la narración de Andrea Carolina del Pilar Sánchez Ruiz, violinista y formadora musical, cada momento encontró un sentido especial, conectando las interpretaciones del concierto con los aromas, los sabores y las emociones que hicieron parte de esta experiencia sensorial.

Más que escuchar una presentación artística, los asistentes vivieron un recorrido diseñado para sentir con todos los sentidos. Cada sección se integró de manera natural para construir una experiencia envolvente, donde la música, la narración y los estímulos sensoriales permitieron descubrir nuevas formas de acercarse al arte y compartirlo en comunidad.

Para la directora general del INCI, Andrea Carolina Chacón Castillo, este tipo de iniciativas fortalecen el papel del Centro Cultural como un escenario de encuentro, participación e inclusión, donde las personas ciegas y con baja visión pueden acceder a experiencias culturales significativas y compartirlas con sus familias y la comunidad.
El Concierto a Ciegas reafirmó además el compromiso del Centro Cultural del INCI con la construcción de espacios cada vez más accesibles, donde la cultura se convierte en una herramienta para el encuentro, la participación y el reconocimiento de las capacidades de todas las personas.

Gracias al Trío Luz y Vida, a Andrea Carolina del Pilar Sánchez Ruiz y a todas las personas que hicieron parte de esta experiencia, el Centro Cultural del INCI volvió a demostrar que la inclusión también se construye desde el arte, la sensibilidad y la posibilidad de vivir la cultura de formas diferentes.

Porque la música no solo se escucha. La música también se siente, se imagina, se comparte y tiene la capacidad de unirnos a través de experiencias que permanecen en la memoria.