Run Tour Avianca: una carrera donde el propósito fue la pasión y la inclusión

Andrea Carolina Chacón Castillo, directora general del INCI, junto a colaboradores del Instituto y participantes con discapacidad visual, posa con el grupo después de su participación en el Run Tour Avianca 2026 en Bogotá.
Edición Número 467

Algunas personas corrieron más rápido.
Otras avanzaron paso a paso.
Algunas acompañaron.
Otras confiaron.
Pero todas compartieron una misma meta: llegar hasta el final.

Así se vivió la participación del Instituto Nacional para Ciegos-INCI en el Run Tour Avianca, una experiencia que demostró que la inclusión también se construye desde el deporte, la confianza y el trabajo en equipo.

Más que una carrera, fue una oportunidad para compartir, superar desafíos y demostrar que las barreras se hacen más pequeñas cuando existen espacios donde todas las personas pueden participar.

Durante la jornada, la directora general del Instituto Nacional para Ciegos-INCI, Andrea Carolina Chacón Castillo, vivió la experiencia acompañando a una persona ciega a lo largo del recorrido, compartiendo cada kilómetro desde la confianza, el trabajo en equipo y la convicción de que una sociedad más incluyente se construye avanzando juntos.

El recorrido estuvo marcado por historias de confianza, trabajo en equipo y superación. Historias que recordaron que las metas se vuelven más alcanzables cuando existen oportunidades para participar y personas dispuestas a recorrer el camino juntas.

Desde el Instituto Nacional para Ciegos-INCI expresamos un especial agradecimiento a Avianca, a María Paula Pineda y Sheerly Amaya y, a todo el equipo organizador por hacer posible una jornada en la que la accesibilidad, la participación y la inclusión fueron protagonistas.

Grupo de participantes con discapacidad visual, acompañantes y miembros del equipo organizador posan con sus medallas después de completar el Run Tour Avianca 2026 en Bogotá.

Nos llevamos mucho más que una medalla o un tiempo registrado.

Nos llevamos la satisfacción de haber alcanzado una meta compartida.

La alegría de haber recorrido el camino juntos.
Y la certeza de que cada vez son más los espacios que entienden que la participación de las personas ciegas y con baja visión no debe ser una excepción, sino una realidad.

Porque cuando la confianza guía el camino y las oportunidades llegan para todos, la meta deja de ser individual y se convierte en un logro colectivo.

Esta fue una carrera donde la meta también fue la inclusión.
Y donde quedó demostrado que cuando todas las personas tienen la oportunidad de participar, todos llegamos más lejos.