Prevención y acción ante la pólvora y el licor adulterado
La alegría de despedir el año no debe convertirse en tragedia. Cada 31 de diciembre, cientos de familias colombianas enfrentan emergencias por el uso de pólvora y el consumo de licor adulterado. Este diciembre, el Instituto Nacional de Salud (INS) reportó 792 personas lesionadas por pólvora, de las cuales el 32,8 % eran menores de edad; Antioquia concentró el mayor número de casos según el corte del 25 de diciembre. Estas cifras recuerdan por qué la última noche del año exige prevención, cuidado y decisiones responsables.
Desde el Instituto Nacional para Ciegos reiteramos la invitación a celebrar las fiestas con alegría y sin riesgos, a cuidar la salud visual y a prevenir accidentes que pueden causar pérdida de visión. Por eso compartimos una guía práctica centrada en el 31 de diciembre con medidas concretas para protegerse y proteger a su familia.
Riesgos principales
- Pólvora: provoca quemaduras, traumas oculares y pérdida de visión; además puede causar intoxicación por fósforo blanco y daños a mascotas y fauna.
- Licor adulterado: el consumo de bebidas con metanol puede causar ceguera, daño neurológico, coma o muerte.
Guía práctica para proteger sus ojos
1. Ojo con el licor adulterado
• Compre en lugares autorizados y exija factura.
• Revise la botella: ésta debe estar sin golpes, abolladuras ni señales de manipulación.
• Verifique tapa, sellos, código QR y registro Invima.
• Compruebe la estampilla en syctrace.org y observe el producto a contraluz buscando partículas.
• Desconfíe de precios muy bajos o botellas sin estampilla.
• Si sospecha, no consuma y denuncie a la línea 123.
2. Evite la pólvora
• No use pólvora en casa; prefiera espectáculos organizados por autoridades o personal autorizado.
• Mantenga a los niños alejados y bajo supervisión constante.
Desde el INCI recordamos que la protección de la vida debe ser siempre la prioridad. Evitar el uso de pólvora y consumir licor con responsabilidad es un acto de cuidado propio y colectivo. Hagamos de estas celebraciones un espacio seguro, incluyente y libre de riesgos, donde la alegría no ponga en peligro nuestra integridad ni la de quienes amamos.


