Cuatro años de más TIC, ¿qué ha pasado?

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Personas con discapacidad visual en una sala de sistemas
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Un nuevo periodo presidencial, un nuevo Plan de Desarrollo, una nueva administración central y varios cambios a producirse en el Estado. Es época de cierres, balances, evaluaciones y de revisarnos en la gestión desarrollada durante los cuatro años que terminan.

Comienzo mencionando con toda la franqueza que los logros y avances definitivamente no son posibles de desligar del avance general que el Estado ha tenido en materia de inclusión de las personas con discapacidad visual, lo cual se menciona para anticipar que no podemos hacer balances con resultados extremadamente positivos, pero tampoco negativos en mejora de la inclusión en los distintos sectores, sino siendo coherentes con arreglo a la realidad y objetividad sobre la situación de nuestro país.

Lo anterior hablando de un tema como el de las tecnologías, que se reconoce como transversal y ligado a los distintos sectores, que si bien cuenta con mejoras significativas dado el auge de nuevos descubrimientos y nuevas herramientas, para la población y para cada sector que presta servicios es necesario asumir, apropiar e incorporar en el quehacer cotidiano.

Los lectores de pantalla, por ejemplo, cada vez incorporan más beneficios tratando de asumir el rol de los que no hacen contenidos accesibles, generando una opción bien importante para leer textos inaccesibles mediante OCR, lo cual constituye buen avance, pero que definitivamente no logra todo lo que se requiere, ya que algunos documentos aún son despedazados por este gran avance, dejándonos fuera del alcance de mucha información.

Esto, en definitiva, sería mejor asumido desde la misma construcción y conformación de los documentos de los generadores de contenidos, refiriéndonos con esto a todos los colombianos que aún no conocen cómo hacer un documento en un común procesador de textos, bien hecho, bien conformado y  posible de usar por todos.

A propósito de los lectores de pantalla, quisiera mencionar que ha sido un total y absoluto éxito el tema de la distribución masiva, pero debemos ser realistas al decir que son muchas las instituciones en las que estos programas están como demo, nunca han instalado las licencias y a la hora del uso real por las personas con discapacidad visual, el asunto no funciona tan bien y depende del administrador o docente de informática de turno.

De otro lado, los avances con la nueva normatividad en materia educativa, en materia laboral y la reglamentación que se viene desarrollando a partir de la Ley 1346 de 2009, está generando un potencial muy grande, que en cuanto al uso de las TIC verá seguramente sus frutos en breve, lo que obligará a empleadores, docentes y a todos a conocer y apoyar en el uso de las TIC con estudiantes, usuarios y asociados quienes, con discapacidad, llegarán a hacer uso de los servicios y herramientas. En este proceso de real inclusión, las TIC serán un factor primordial de éxito.

Respecto al tema de la accesibilidad web, quedamos con algunos sinsabores dado que no se observan avances sustanciales por parte de los desarrolladores de contenidos, que si bien han podido conocer algunos de los aspectos de la norma colombiana de accesibilidad, no han logrado integralidad en el tema para cada sitio individual, garantizando accesibilidad como debe ser.

Seguimos en este tema haciendo más capacitaciones y asesorías en lo cotidiano, con un aumento incluso desmesurado, pero con logros bajos, dado que siempre se asume como un tema de unos pocos tips y listo, lo cual no es ni será suficiente para el logro de una real garantía de acceso a la información para personas ciegas y para todos quienes se desempeñan en la web de maneras distintas.

Este tema tal vez requiere de un impulso desde la incidencia política para hacer que todas las instancias del país, comenzando con lo gubernamental, hagamos los acuerdos necesarios y entendamos lo que se requiere en el tema accesibilidad. Lo anterior, con el fin de que la web de todo el Estado y la web de los privados que prestan servicios públicos cuenten con contenidos posibles de usar por los ciudadanos.

Suena como un trabalenguas, pero la verdad es que se requiere tener en cuenta a todos. Esto nos lo está diciendo el diseño universal, el diseño universal de los aprendizajes, la accesibilidad universal y todos esos conceptos que se nos van acumulando y que muchas veces se utilizan solo como un cliché, pero que tienen un fondo que debe ser asumido para que por fin seamos todos incluidos.

El balance en una única frase y para no quedar como eclécticos tiene que ver con que se han dado avances tecnológicos fundamentales y visibles; además se ha dotado y se viene brindando formación y recursos, pero la apropiación y el uso real en el quehacer de la inclusión de las personas con discapacidad visual se queda corta ante tanta posibilidad de ser mejores a partir de lo tecnológico.

Santiago Rodriguez
Autor:
Santiago Rodríguez
Profesional Especializado
Instituto Nacional para Ciegos - INCI