Las TIC en el año que termina

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Personas ciegas interactuando con un computador
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Llega la hora de los balances, de los resúmenes y de la recopilación de lo realizado durante el año. Algunos muy positivos y otros a mejorar, pero finalmente, con conclusiones dependiendo de la forma como percibieron las cosas durante el trabajo del año.

Me permitiré comenzar con algo muy positivo, relacionado con la cobertura en materia de Tics, en la formación, en la asesoría, en llegar con estrategias para que finalmente se utilicen las tecnologías en todos los temas en los que todas y cada una de las personas con discapacidad visual ejercen su actividad cotidiana.

Se trata de la llegada a casi todo el territorio nacional, con una estrategia que, basada en regiones ha permitido que el personal TIC del INCI, llegue a agentes educativos como profesores, bibliotecarios y familiares, permitiendo que se acerquen al uso de las tecnologías utilizadas por personas con discapacidad visual, para que con estos conocimientos les puedan apoyar y permitir mejor desempeño en diversas actividades.

Pero no solo se ha llegado a los agentes educativos, también a los desarrolladores, Web máster, programadores y publicadores de sitios Web, favoreciendo para que los contenidos de sitios en Internet de entidades en todo el país, conozcan y se apropien en que la accesibilidad Web es un beneficio para todos los usuarios y dentro de ellos por supuesto, las personas usuarias de programas lectores de pantalla y magnificadores.

Destacar además que se sigue brindando formación para que los instructores del SENA de áreas como la tecnología y la informática, sigan adquiriendo los conocimientos para conformar los cursos que finalmente son los que deben soportar el tema de la alfabetización digital en todos los rincones del país.

Las cifras programadas han sido superadas en casi todos los destinatarios de las capacitaciones, de las charlas y de los conceptos brindados, pero más importante que ello es la gran receptividad y auge que el tema tiene hoy en todas las regiones, dado que finalmente se está apropiando que las  tecnologías de verdad son un vehículo para permitir un mejor desempeño en todas las áreas para la población objeto de las acciones del INCI.

De otro lado, es necesario anotar que en relación con la existencia de las tecnologías hace una o dos décadas, ya se encuentran en rincones en los que no nos imaginaríamos, equipos como impresoras braille, renglones braille, magnificadores y por supuesto el software lector y magnificador de pantalla.

Pero ello no es lo de resaltar, lo destacable del asunto es que las tecnologías instaladas no están siendo utilizadas como se pretendería, en todo su potencial y beneficiando a las grandes mayorías que la requieren.

Se dice que no hay quien las maneje, se dice que no las dejan utilizar, que en tal o cual sitio no hay quien las preste y todo ello es la causa de la subutilización de tan costosos recursos que deberían de verdad estar prestando el mejor servicio.

No vale la pena profundizar en las causas, pero si se sabe que la solución es la articulación entre todas las instancias locales, que permitan hacer uso de las tecnologías para quienes a gritos las solicitan. Me refiero a las organizaciones de personas con discapacidad visual, las secretarías de educación y las instituciones educativas, los comités locales de discapacidad y las mismas instituciones con tecnologías para brindar servicios.

Las personas con discapacidad visual dicen que en los sitios no se conoce como se manejan los equipos, pero los administradores y responsables de los sitios en los que se encuentra la tecnología, argumentan que como la gente no va, no vale la pena desgastarse en aprender el uso.

La punta del hilo que podría desenredar la madeja, la tienen las personas con discapacidad visual, que de forma individual u organizada, soliciten y exijan que se presten los servicios.

Que se dice que no hay conocimientos, pues que se insista en solicitar los servicios, de modo que ante la insistencia con esta solicitud, con apoyo y conocimientos, los administradores y responsables soliciten al INCI la formación para prestarlos.

Es cierto que las tecnologías no están ubicadas en los sitios precisos en donde se encuentra la población, pero la articulación de acciones, permitiendo que se desplacen las personas a los puntos en los que existen los equipos y programas, haría que además de tener gente con conocimientos para brindar el apoyo, se llegue a cada punto y sitio así sea lejano, para que los recursos tecnológicos presten el servicio que estamos convencidos que conviene a todas las personas ciegas y con baja visión de Colombia.

El llamado es a que todos apoyemos para que sin disculpas ni demoras, hagamos que los recursos tecnológicos sean la base para que cada persona impulse su propia actividad cotidiana con calidad, ya sea en estudio, trabajo, cultura, recreación y todo lo que se desee lograr.