El docente y la tecnología especializada

Fotografía de Santiago Rodriguez
Numero edicion: 
33

162 impactos

Santiago Rodríguez 
Coordinador Grupo Proyectos Especiales Instituto Nacional para Ciegos - INCI

En los ámbitos escolares muchas veces resulta un alivio saber que los docentes de informática utilizan programas y métodos de enseñanza con todos los estudiantes, sin embargo cuando se conoce que las personas ciegas y con baja visión irreversible utilizarán estos aplicativos a través de programas de lector de pantalla, se comienzan a generar dudas, temores y en algunos caso negativas para apoyar a estos estudiantes.

Por lo tanto hay algunos aspectos fundamentales que los docentes deben comprender respecto a la enseñanza de informática a los estudiantes con discapacidad visual:

Cabe la posibilidad que el docente no sea tan diestro manejando el lector de pantalla como si lo llega ser el estudiante ciego.
Manejar los aplicativos con un lector de pantalla no se trata únicamente de conocer y aplicar comandos de teclado.
La voz del programa podría sonar extraña e incómoda, pero finalmente su claridad y legibilidad será de gran ayuda para el estudiante con discapacidad visual y éste finalmente termina adecuándose a la voz, a su timbre, su velocidad y todas las características del lector de pantalla, incluso instalando voces a su gusto.

Conociendo el lector de pantalla:
El desconocimiento del funcionamiento del lector de pantalla es uno de los aspectos que pueden dificultar que los docentes brinden apoyo a un estudiante con discapacidad visual, entonces estas son las guías básicas que los docentes deben conocer:

Los elementos del monitor del computador se focalizan o se resaltan al ejecutar un comando y posteriormente son hablados por el lector de pantalla describiendo su aspecto: botón, casilla de verificación, cuadro combinado. También informa el estado de la acción que se va a realizar: seleccionado, no seleccionado, verificado o no, activo o no.
El estudiante con discapacidad visual debe escuchar atentamente las descripciones dadas con el fin de interactuar adecuadamente con el computador por ejemplo: para un botón debe conocerse que la barra espaciadora o énter lo activan, en una casilla de verificación la barra espaciadora activa o desactiva, etc.
Se argumenta que el profesor no sabe ni conoce los comandos de teclado de la aplicación en proceso, pero ello generalmente está en las ayudas del mismo o incluso, si el lector de pantalla cuenta con ayuda específica para la aplicación se puede obtener la lista de teclas a utilizar con comandos como Insert H o Insert W para el caso de JAWS para Windows.

Claro, pueden existir otras complicaciones, si el software es desconocido y no accesible, el asunto empieza a enredarse, pero en mucho puede solventar el que se conozca que el estudiante puede hacer exploración de la pantalla, lo que puede llevar a los elementos inaccesibles, en los que el estudiante podría hacer clic izquierdo o derecho, arrastrar o soltar y otras operaciones propias del ratón mediante el teclado.

Para los programas más inaccesibles, que pueden ser absolutamente gráficos y que requieren de un clic en sitios específicos, podrían hacerse algunas adecuaciones mediante herramientas como el Asistente de Scripts para el caso de JAWS o complementos para NVDA que puedan ser conformados por técnicos en la materia.

En fin, los programas absolutamente inaccesibles por no poderse ni generar scripts por ser muy dispendioso hacerlo, serán los verdaderamente inmanejables, pero el resto no, lo que da para un manejo amplio del apoyo que los docentes pueden brindar a los estudiantes usuarios de lector de pantalla.

Sobre el tema de la Web y documentos PDF, el gran secreto para hacer su utilización y práctica por los docentes, es no guiarse por lo mostrado en pantalla, sino por lo escuchado de la voz del lector.

Animamos a los profes que aún no lo han hecho, a arriesgarse a hacer el apoyo, contando por supuesto con la ayuda de los mismos estudiantes o consultando al INCI por estrategias para distintos casos a los que se vean abocados.