El ciego más viejito del mundo

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Fotografía de Enrique King
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Enrique King
Coordinador  Biblioteca Virtual para Ciegos de Colombia

Tiene 146 años y todo parece indicar que el 31 de diciembre del 2017 cumplirá los 147. Su ceguera sobrevino pasados los cien años, a causa de una degeneración macular como resultado de la edad y desde 1992 tiene preparada su tumba esperando morir pero ese momento nada que llega. 

Sodimejo, como se llama este anciano indonesio, me servirá de pretexto para referirme a mis viejos amigos ciegos colombianos y no lo digo por entrados en años, aunque estén por encima de los 70, sino por el largo tiempo de amistad que con ellos he tenido. 
 
Sé que no podré extenderme como quisiera para referirme a tantos amigos como Rafael Lince, que con sus 94 años continúa siento ese caballero que todos admiramos y respetamos por su don de gente, quien fue, es y será siempre un ejemplo a seguir. 

No recuerdo en Colombia a ninguna persona ciega que haya superado los 100 años, pero Luis Felipe Mesa Rincón, quien toda su vida fue un trabajador independiente dedicado a la venta de lotería desde su adolescencia hasta pasados los 70 años y a quien muchos en Bogotá conocimos vendiendo lotería en la esquina de la carrera Séptima con calle 17, murió a los 93 años. 

Esta semana recibí la llamada sorpresiva de Ademar Muñoz Castro, abogado antioqueño que a sus 81 años sigue ejerciendo su profesión después de haber sido magistrado de la Sala Laboral del Tribunal Superior de Antioquia, quien me manifestó su interés irrefrenable en seguir leyendo en braille como todos los que aparecen en esta nota, y su voluntad de incursionar en la lectura virtual. 

Aprovecho para felicitar a las amigas y amigos ciegos que en este 2017 cumplirán los 80 años: María del Carmen Gutiérrez que los cumple el 8 de agosto, Teodolindo Fandiño el 3 de julio y José del Carmen Buitrago el 17 de septiembre. Otros que están llegando a este escalón son Juan de Jesús Pedraos que cumple el próximo 30 de marzo, Manuel Ariza el 20 de junio, Efraín Marentes el 14 de mayo y Alfonso Garzón que cumple 79 el 4 de abril. 

Benjamín Santos con 74 años, Joaquín Correa y Horacio García no podían faltar en esta honorable lista y aunque mi memoria no alcanza a recordarlos a todos quiero aun sin nombrarlos que todos se sientan homenajeados.
 
La hermana Yves Andrade, con sus 84 años, normalista, licenciada en música, ha dedicado su vida a la enseñanza y las buenas maneras de vivir. En este mismo sentido, la hermana Susana Rodríguez Peña dirigió por 40 años el programa " Levántate y anda" que se transmitió por RCN y Caracol murió en el 2009 a la edad de  77 años, ella solía decir: "comencé a ver cuándo deje de ver". Y en un rinconcito de mi memoria guardo siempre gratitud por Pola Abellaneda con quien comparto el amor por el braille.
 
Si bien nunca tuve la fortuna de conocerlo, no podría dejar por fuera al maestro Leandro Díaz, que nos dejó a sus 84 años en 2013 y que de su inspiración majestuosa brotó este verso: 

“Y me acarician los rayos del sol,
Uno por uno se acercan a mí...
A iluminarme con su resplandor,
Hasta que llega el momento feliz”

De la música vallenata también está Juan Madrid, quien actualmente vive en el Copey y siendo ciego fue cajero musical del famoso acordionero Luis Enrique Martínez.

Aunque no tan mayores, recuerdo con aprecio a Genaro Estrella que nos dejó a los 77 años; Hernando Pradilla quien murió a los 76  en 2011 y Ricardo Triana que nos dejó a los 75 . Orgullosamente con sus 72 años están Rogelio Estrella y su esposa Teresa Pinto, una mujer que no se cansa de luchar en favor de los derechos de las personas ciegas y un verdadero ejemplo de tenacidad y constancia.

Y sodimejo, el ciego vivo más viejito del mundo, aun con sus 146 años no es la persona ciega de más edad que ha vivido, cuenta la Biblia que Isaac vivió 180 años y ya no veía cuando Jacob, su hijo, se hizo pasar por su hermano mayor, una historia que los animo a leer en el capítulo 28 del Génesis.

Espero que estos dos venerables personajes inspiren y animen a todos los que tuve memoria de recordar para referenciar en esta nota, deseo que mis entrañables amigos y memorables personajes ciegos que aún siguen con nosotros vivan muchos más años llenos de felicidad cerca de quienes los apreciamos y admiramos.
 
Y como sentido homenaje a este grupo tan selecto de amigos y amigas, quiero terminar con las palabras de Bertold Brech que le casan como anillo al dedo a todos. "Hay hombres que luchan un día y son buenos; hay hombres que luchan un año y son mejores; hay quienes luchan diez años y son muy buenos; pero hay quienes luchan toda la vida.esos son los imprescindibles".